¡ÁBRETE!
ORACIÓN FINAL
Señor,
a veces nos cuesta hablar,
confiar, pedir ayuda
o mostrar lo que sentimos de verdad.
Ayúdanos a no cerrarnos por miedo,
orgullo o vergüenza.
Enséñanos a escuchar sin juzgar
y a hablar con sinceridad y respeto.
Que sepamos tender la mano
a quien se siente solo,
triste o incomprendido.
Que aprendamos a compartir alegrías,
pero también preocupaciones y dudas.
Danos un corazón abierto,
capaz de acoger, perdonar y comprender,
para que juntos crezcamos
y nadie se sienta solo.
Amén.