Oración del día


JESUCRISTO SUMO Y ETERNO SACERDOTE


Del Evangelio según San Mateo

 Luego fue Jesús con sus discípulos a un lugar llamado Getsemaní, y les dijo: «Siéntense aquí mientras voy más allá a orar».  Se llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, y comenzó a sentirse triste y angustiado.  «Es tal la angustia que me invade, que me siento morir —les dijo—. Quédense aquí y manténganse despiertos conmigo».  Yendo un poco más allá, se postró sobre su rostro y oró: «Padre mío, si es posible, no me hagas beber este trago amargo. Pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú».  Luego volvió adonde estaban sus discípulos y los encontró dormidos. «¿No pudieron mantenerse despiertos conmigo ni una hora? —le dijo a Pedro—.  Estén alerta y oren para que no caigan en tentación. El espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil».  Por segunda vez se retiró y oró: «Padre mío, si no es posible evitar que yo beba este trago amargo,  hágase tu voluntad».




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