
Pasamos a cada apartado.
Hoy es el día de las personas que han decidido entregar toda su vida a Jesús (como los monjes, las monjas y los consagrados). El lema de este año es una pregunta para tu corazón: "¿Para quién eres tú?"
Recordamos que todos tenemos un "superpoder" especial: nuestra vocación. Eso significa que Dios tiene un plan lleno de amor para cada uno de nosotros, ¡y todos estamos invitados a ayudar a los demás!
En la misa de hoy, recordamos cuando María y José llevaron al Niño Jesús al Templo. Allí se encontraron con el abuelo Simeón, quien se puso muy feliz al ver al bebé. Por eso hoy también usamos velas (las Candelas), porque Jesús es la Luz que brilla en medio de la oscuridad.
Querida Virgen María: Ayúdanos a descubrir qué quieres que seamos de mayores y a llevar alegría a todos nuestros amigos. Danos paciencia, como a Simeón, para ver siempre lo bueno de los demás y encontrar a Jesús en nuestro corazón.
¿Qué celebramos hoy?
Jornada mundial de la Vida Consagrada : ¿Para quién eres?
Este año, la Jornada Mundial de la Vida Consagrada recuerda el Congreso de Vocaciones que se celebró hace casi un año, del 7 al 9 de febrero de 2025. El aniversario de este encuentro de «comunión fraterna entre todas las vocaciones» motiva a la vida consagrada para seguir «construyendo la cultura vocacional» y tomar conciencia de que cada persona es «una vocación para la misión».
En la Eucaristía hemos rememorado la Presentación de Jesús en el Templo . Por asociación de actos y de simbolismos se celebra el mismo día la Purificación de la Virgen , llamada también fiesta de las Candelas.
Pedimos a nuestra madre María que nos ayude a encontrar nuestra verdadera vocación y a ser portadores de esperanza a nuestro alrededor .
Le pedimos que ,como Simeón, nos de luz y paciencia para reconocer a “ nuestro verdadero Salvador”
Proclamamos todos juntos las palabras que Simeón pronunció en el templo cuando vió a Jesús
Ahora, Señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz,
porque mis ojos han visto a tu Salvador,
a quien has presentado ante todos los pueblos
luz para alumbrar a las naciones
y gloria de tu pueblo Israel.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.