Pasamos a cada apartado.
Buenos días, Señor. Eres lo primero en lo que pienso al despertar. Para mí, eres como el sol que brilla y que ilumina todo mi día.
Buenos días, Señor. Hoy quiero caminar a tu lado y que me acompañes al colegio y a jugar. Tú me enseñas el camino para ser feliz y eres mi mejor amigo.
Buenos días, Señor. Te busco al empezar la mañana y quiero encontrarte en los demás: en mis padres, en mis hermanos y en mis amigos.
¡Buenos días, Jesús! Estás vivo y me llenas de alegría. Tú eres más fuerte que cualquier cosa mala y siempre estás conmigo.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
BUENOS DÍAS SEÑOR, A TI EL PRIMERO
Hoy vamos a conocer un himno que se proclama algunas mañanas en el rezo de laudes
El rezo de Laudes es la oración oficial de la mañana dentro de la Liturgia de las Horas de la Iglesia Católica, también conocida como la "Oración de la Mañana". Su propósito principal es agradecer a Dios al comienzo del día.
Buenos días, Señor, a ti el primero encuentra la mirada
del corazón, apenas nace el día:
tú eres la luz y el sol de mi jornada.
Buenos días, Señor, contigo quiero andar por la vereda:
tú, mi camino, mi verdad, mi vida;
tú, la esperanza firme que me queda.
Buenos días, Señor, a ti te busco, levanto a ti las manos
y el corazón, al despertar la aurora
quiero encontrarte siempre en mis hermanos.
Buenos días, Señor resucitado, que traes la alegría
al corazón que va por tus caminos,
¡vencedor de tu muerte y de la mía!
Gloria al Padre de todos, gloria al Hijo, y al Espíritu Santo;
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos . Amén.
Terminamos guardando un ratito de silencio y haciendo la señal de la cruz.