Durante este Adviento nos hemos ido preparando para la venida de Jesús escuchando diversas historias que tenían como protagonistas a personajes que podemos encontrar en el Belén.
Lo curioso es que cada personaje vivía el nacimiento de Jesús a su manera, y así nos ayudaba a descubrir cómo podíamos vivir también nosotros este momento.
Hoy las historias llegan a su fin, y para terminar os dejamos con el mejor relato de todos: el que encontramos en el Evangelio.
¡Os deseamos a todos una Feliz Navidad!
Habiendo nacido Jesús en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo».
Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó y toda Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: «En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta.
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles: «Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo».
Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino y, de pronto, la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron.