Durante estos días de Adviento estamos escuchando en la oración de la mañana un pequeño cuento de alguno de los personajes del Belén.
Hoy escuchamos la historia que ha preparado una alumna del colegio Pablo VI: Elena Lanza, de 4º ESO C. Enhorabuena por tu relato.
Hace mucho tiempo en una pequeña ciudad muy lejana llamada Belén nació un niño que será muy importante en la posteridad aunque él aún no lo sabía. Ese niño llamado Jesus creó historia y marcó un antes y un después en la vida de todos los cristianos y que perdura desde entonces hasta ahora. Desde entonces todos los cristianos celebramos la vida de Jesús el día de su nacimiento, junta a las familias e inspira felicidad para todas ellas.
El pastor Juanjo siempre pensó que no tenía nada especial que ofrecer. Sus ovejas eran pocas y su voz temblaba cuando intentaba cantar. Aquella noche, mientras cuidaba el rebaño, una luz inmensa iluminó el cielo. Los ángeles anunciaban el nacimiento del Señor.
Con miedo y curiosidad, Juanjo siguió la estrella hasta el pesebre. Allí, frente al Niño Jesús, comprendió que no hacía falta ser grande ni poderoso para ser importante. Bastaba con estar presente y ofrecer lo que uno es.
Juanjo sonrió, acarició su oveja más pequeña y se sintió lleno de paz. El nacimiento de Cristo le enseñó que cada vida, por humilde que sea, brilla con esperanza cuando se acerca a Jesús.