Durante estos días de Adviento estamos escuchando en la oración de la mañana un pequeño cuento de alguno de los personajes del Belén.
Hoy escuchamos la historia que ha preparado un alumno del colegio Pablo VI: Daniel Ferrero, de 1º ESO B. Enhorabuena por tu relato.
Era día 24 de diciembre en Belén, las posadas estaban llenas y había pastores y gente de otros lugares como Nazaret por toda la ciudad. Entre ellos un pastor llamado Abraham. Él era conocido en toda la ciudad pues llevaba bastante tiempo en Belén. Siempre estaba con una sonrisa en la cara, pero desde hace 2 años, se había convertido en una persona triste y amargada; los niños antes se acercaban a él pero ahora le tenían miedo tan solo con ver su mirada furiosa.
El hijo pequeño del carpintero se acercó a él y le preguntó:
- ¿Por qué ya no eres como antes? le preguntó el pequeño.
A lo que Abraham respondió:
- Desde hace 2 años llevo sintiendo un vacío que solo él puede llenarlo. Le dijo al pequeño.
El hijo del carpintero dijo desconcertado:
- ¿Quién es él?
Y Abraham respondió:
- Dios, es el único que puede llenar mi vacío. La gente se ha olvidado de él por completo y solo piensa en sí misma y en sus caprichos. Mi deseo sería que algo o alguien bajara del cielo y que la gente recordara el mensaje de Dios.
- Esperemos que pronto se cumpla, dijo el hijo del carpintero.
La noche cayó y Abrahan se dirigió a su casa a dormir mientras que el hijo del carpintero se quedó mirando por la ventana de su casa, a lo que vio a mucha gente correr hacia un pequeño portal.
¿A dónde os dirigís? dijo el pequeño muchacho.
En ese portal ha nacido el hijo de Dios, dijo un pastor.
El pequeño muchacho se dirigió a casa de Abraham y le dijo:
- Se cumplió tu deseo.
Llevó a Abraham hacia el portal donde vieron a un bebe de nombre Jesús.
Y Abraham dijo: - Este será nuestro salvador.
FIN