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Oración del día



Una historia de Adviento

Adviento : ¿Qué es el Adviento?

Esta semana hemos comenzado el tiempo de Adviento, un tiempo de espera y preparación para el nacimiento de Jesús, momento en el cual comenzará la Navidad. 

Cada día de este Adviento vamos a ir descubriendo la historia a través de uno de los personajes que allí estuvieron. Hoy comenzamos nuestra historia con la figura del ángel. Pero no el ángel que anunció a los pastores que había nacido Jesús, sino el ángel que, varios meses atrás, le dió la noticia a María de que iba a ser la madre de Jesús. Ese ángel se llamaba Gabriel. 

Esta es su historia:

Un día, Gabriel recibió un encargo de parte de Dios. Pero no era un encargo cualquiera: Dios había decidido enviar a su hijo a la tierra porque veía a las personas solas y tristes. A Gabriel le encargó una misión difícil, tenía que preguntar a los hombres si acogerían a Jesús. 

Gabriel no podía preguntar uno por uno a todos los habitantes de la tierra, así que le preguntó a Dios qué podía hacer. Dios le dijo: "no hace falta que preguntes a todos, con que una sola persona quiera acogerlo, con eso será suficiente". 

Gabriel se puso en camino y bajó a la tierra. Como era un ángel podía ver lo que hacían las personas y también conocer lo que ocurría en su corazón. En muchas personas Gabriel no encontraba lo que Dios le había pedido. Muchos estaban despistados estando pendientes de sus propias cosas. Otros no tenían tiempo ni para sus amigos, con lo cual no habrían tenido tiempo para acoger al hijo de Dios. Algunas personas parecía que vivían dándole la espalda a Dios.

Gabriel no encontraba quien acogiera a Jesús. Un poco desesperanzado se sentó en el tejado de una casa a coger fuerzas. Pero de pronto escuchó que una joven estaba rezando desde una ventana próxima al tejado donde estaba sentado. Gabriel escuchó con atención aquella oración. Esa chica estaba pidiendo a Dios por las personas que había a su alrededor y que tenían alguna necesidad. También pidió que Dios pudiese enviar al mundo al Salvador que había prometido, pues lo deseaba tanto. 

En aquel momento Gabriel se alegró. ¡Por fin había encontrado a una persona que deseaba acoger a Jesús!
Bajó hasta su ventana y le pidió que se alegrase, pues su oración había sido escuchada. Aquella joven se llamaba María...

Pero esta es ya otra historia que quizás escucharemos otro día.

 

Para terminar rezamos juntos esta oración:

Gracias, Jesús, por este tiempo de Adviento
en el que vamos preparando tu llegada.
Ayúdanos a descubrir, en cada historia del Belén,
cómo poder vivir nuestra fe también.
Amén