Del evangelio según San Mateo:
Los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se reunieron en un lugar y uno de ellos, un doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la ley?». Él le dijo: «“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente”. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. En estos dos mandamientos se sostienen toda la Ley y los Profetas».
(Pasamos a cada apartado)
AUDIO REZANDO VOY (8 MINUTOS)
Los fariseos quieren comprometer a Jesús con una pregunta trampa: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?». Ellos tenían cientos de normas y discusiones teóricas, pero Jesús rompe sus esquemas y va directo al grano: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón... Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo». En dos frases, Jesús resume toda la fe.
No nos habla de cumplir normas por obligación, sino de un amor real que une a Dios y a los demás. Y aquí conecta directamente con nuestro lema de este curso: «Mirad cómo se miran». Amar al prójimo empieza por los ojos: por cómo miras al compañero que siempre se sienta solo en el patio, al que se equivoca al responder en clase y se pone rojo, o al que necesita que le eches un cable con los apuntes sin pedir nada a cambio. Su mirada no juzga ni etiqueta; ve el valor que hay en cada uno. Hoy estamos invitados a mirar con los ojos de Jesús para que los demás sientan, a través de nosotros, el amor de Dios.
REFLEXIÓN
¿Recuerdas la última vez que alguien te miró de verdad, sin juzgarte y haciéndote sentir valorado?
¿A quién necesitas empezar a mirar hoy como lo haría Jesús?