
Pasamos a cada apartado.
MARÍA, ESPERANZA NUESTRA
Tú eres, María, nuestra esperanza,
porque has conocido todos los sufrimientos
de nuestra pobre humanidad.
Has reconocido la estrechez
de la pobreza en Belén,
las amenazas de la persecución
y la huida al destierro, la inquietud de la
peregrinación a Jerusalén, la angustia
de la noche el Jueves Santo, los tormentos
del camino del Calvario, la soledad al pie de la cruz.
Tú eres nuestra esperanza,
porque en todas las circunstancias
supiste corresponder completamente
a la voluntad del Señor.
Tú eres nuestra esperanza, porque
el mismo Jesús nos confió a ti
en la hora de la cruz,
porque tú eres verdaderamente nuestra madre.
Te pedimos que cuides de todos nuestros alumnos
como cuidaste al Jesús Niño. Confiamos
en ti como un niño confía en su madre,
llévanos hasta tu Hijo Jesús: ayúdanos
a seguirle hasta el fin para que nuestra esperanza
no sea defraudada. Amén.
Momento de reflexión: Le pedimos a Maria que sea nuestra intercesora , que nos ayude a confiar y nos cuide ( dejamos un momento de silencio )
Terminamos haciendo la señal de la cruz