Pasamos a cada apartado.
Jesús, hoy te damos gracias por el don del agua que nos da vida, nos limpia y refresca la Tierra. Te pedimos perdón por las veces que la malgastamos y te pedimos por los niños que no tienen agua limpia para beber. Enseña a nuestro corazón a cuidar cada gota, a no derrocharla en el colegio ni en casa, y a proteger con mucho amor todo lo que has creado. Amén.
Señor, hoy abrimos los ojos para agradecerte el regalo del agua, fuente de vida, frescura y renovación. Te pedimos perdón por la indiferencia, el derroche y por olvidar que para millones de personas tener agua limpia es aún un derecho negado. Transforma nuestra rutina para no malgastarla, despierta en nosotros una conciencia crítica frente a la contaminación y ayúdanos a ser una generación comprometida con la justicia ambiental y el cuidado de los más vulnerables. Amén.