{"id":544,"date":"2017-03-27T15:19:07","date_gmt":"2017-03-27T15:19:07","guid":{"rendered":"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/orientapvi\/?p=544"},"modified":"2017-03-27T15:19:07","modified_gmt":"2017-03-27T15:19:07","slug":"5-trucos-para-que-los-ninos-sean-ordenados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/orientapvi\/2017\/03\/27\/5-trucos-para-que-los-ninos-sean-ordenados\/","title":{"rendered":"5 trucos para que los ni\u00f1os sean ordenados"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">Educar para que sean ordenados es cuesti\u00f3n de crear un h\u00e1bito y generalizarlo. Son muchos los beneficios que obtenemos al educar para que sean ordenados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>1. Involucrarse<\/strong>. Si bien a partir de cierta edad organizarse debe ser una responsabilidad del propio ni\u00f1o, los expertos afirman que ser capaz de hacerlo no es un don natural sino una habilidad que se adquiere con la pr\u00e1ctica. Por eso, los padres deben formar parte del proceso hasta que el peque\u00f1o haya desarrollado esa habilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>2. No atribuir la desorganizaci\u00f3n a la pereza<\/strong>. A veces se cree que la falta de orden se debe a caracter\u00edsticas como la pereza, la apat\u00eda o la irresponsabilidad. Sin embargo, el consejo es considerar la organizaci\u00f3n como una asignatura m\u00e1s, que se aprende y se mejora, como la lectura o las matem\u00e1ticas. De ah\u00ed que se sugiera no reprender al ni\u00f1o ni enfadarse con \u00e9l, sino alentarlo a que afronte el reto y mejore su rendimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>3. No centrarse en lo negativo.<\/strong> Los peque\u00f1os con problemas de organizaci\u00f3n a menudo est\u00e1n acostumbrados a recibir mensajes negativos del tipo \u00ab\u00bftanto te cuesta hacerlo bien?\u00bb o \u00absi sigues as\u00ed no llegar\u00e1s a nada cuando seas mayor\u00bb. Aunque estos mensajes carezcan de mala intenci\u00f3n, s\u00ed pueden tener resultados negativos: minan la autoestima de los menores. Es importante <strong>priorizar las palabras positivas con los ni\u00f1os y valorar su esfuerzo<\/strong>, incluso cuando no obtengan los mejores resultados.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/orientapvi\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/03\/orden-infantil-1-a.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-552\" src=\"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/orientapvi\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/03\/orden-infantil-1-a-300x180.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"180\" srcset=\"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/orientapvi\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/03\/orden-infantil-1-a-300x180.jpg 300w, https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/orientapvi\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/03\/orden-infantil-1-a-768x461.jpg 768w, https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/orientapvi\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/03\/orden-infantil-1-a-383x230.jpg 383w, https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/orientapvi\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2017\/03\/orden-infantil-1-a.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>4. No tratar de cambiar todo de una vez<\/strong>. Como ocurre con otras habilidades, adquirir la del orden es un proceso, un camino. Pretender que de repente el peque\u00f1o sea ordenado en todo lo que hace no es un objetivo realista. Lo apropiado es comenzar poniendo el foco en una determinada acci\u00f3n y centrarse en que la cumpla, sin poner tanta atenci\u00f3n en lo dem\u00e1s. Cuando esa primera acci\u00f3n se haya incorporado, ser\u00e1 momento de pasar a la siguiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>5. No esperar a que mejoren las notas para premiar al ni\u00f1o<\/strong>. Muchos menores desorganizados est\u00e1n acostumbrados a que se les ri\u00f1a o a que se les recalquen cosas negativas cada vez que cometen un error, pero no a que les digan cosas positivas cuando hacen algo bien. Hay que procurar que tengan una <strong>recompensa<\/strong> (que no tiene por qu\u00e9 ser material) con cada peque\u00f1o logro: constituye la mejor motivaci\u00f3n para seguir esforz\u00e1ndose y alcanzar nuevos objetivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Sugerencias sobre actividades<\/strong><br \/>\nEstablecer de forma clara cu\u00e1l es el lugar de cada cosa y no cambiarlo. En el cuarto, los libros pueden colocarse en estar\u00edas a su alcance y los juguetes en cajas o cajones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para el cuidado de la ropa se establece un sitio para depositar la ropa sucia y un orden para el armario y el zapatero, que el peque\u00f1o debe mantener. Para las prendas que ha usado pero a\u00fan no han de lavarse, puede usar un colgador situado a su alcance.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Ayudarle al principio<\/strong>. Ordenar juntos puede convertirse en una actividad l\u00fadica placentera, adem\u00e1s el peque\u00f1o sentir\u00e1 que sus padres lo apoyan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Siempre que el ni\u00f1o utilice alguna cosa de la casa, sea o no sea suya, pedidle que vuelva a colocarla en el sitio donde estaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Contar cuentos y narraciones<\/strong> en los que los protagonistas sufren las consecuencias negativas de su desorden o se benefician de los resultados cuando son ordenados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Establecer rutinas<\/strong>. Conviene repetir de forma sistem\u00e1tica y con un orden establecido, las actividades diarias. Por ejemplo, al despertar: levantarse, ir al cuarto de ba\u00f1o, utilizar el inodoro, realizar el aseo corporal, ir a desayunar, cepillar los dientes, tomar la mochila o cartera del colegio (que siempre debe estar en el mismo lugar y el peque\u00f1o la habr\u00e1 preparado la noche anterior) y salir de casa. Al regresar al mediod\u00eda y entrar en casa: saludos a los padres, cambiarse de ropa (si es oportuno), lavarse las manos, ayudar a poner la mesa y sentarse a comer. Igualmente se pueden establecer rutinas a la hora de acostarse, en la higiene corporal, para ir a jugar, etc. Estas rutinas de acciones encadenadas sirven para interiorizar el orden en la forma de vida y el ni\u00f1o o ni\u00f1a las realiza sin esfuerzo, sin recibir rega\u00f1os por los olvidos y aumentando la seguridad en si mismo porque sabe lo que debe hacer en cada momento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El ni\u00f1o forma parte de la familia y debe <strong>asumir responsabilidades de acuerdo a su edad y capacidad<\/strong>. Adem\u00e1s de otras tareas que los padres le asignen, puede colaborar en actividades del orden de la casa. Cuando se hace limpieza general de un dormitorio, de la cocina o del ba\u00f1o, el ni\u00f1o puede ayudar clasificando y colocando los objetos propios de cada estancia; cuando se limpia el polvo de los libros de la biblioteca puede colaborar clasificando y ordenando los libros; ayudar a separar las diferentes prendas antes de hacer la colada, doblar la ropa una vez que se ha secado, distribuirla en las habitaciones una vez planchada, etc.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Educar para que sean ordenados es cuesti\u00f3n de crear un h\u00e1bito y generalizarlo. Son muchos los beneficios que obtenemos al educar para que sean ordenados. 1. Involucrarse. 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