{"id":2231,"date":"2015-05-18T10:27:58","date_gmt":"2015-05-18T08:27:58","guid":{"rendered":"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/?p=2231"},"modified":"2015-05-16T22:33:01","modified_gmt":"2015-05-16T20:33:01","slug":"como-te-dana-la-vista-la-pantalla-del-ordenador-y-como-evitarlo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/2015\/05\/18\/como-te-dana-la-vista-la-pantalla-del-ordenador-y-como-evitarlo\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo te da\u00f1a la vista la pantalla del ordenador, y c\u00f3mo evitarlo"},"content":{"rendered":"<p>Pasar una cantidad importante del d\u00eda mirando a una pantalla forma parte de la realidad de muchas personas, incluido el que suscribe.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2015\/05\/vista.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2232 size-medium\" src=\"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2015\/05\/vista-300x162.jpg\" alt=\"vista\" width=\"300\" height=\"162\" srcset=\"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2015\/05\/vista-300x162.jpg 300w, https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2015\/05\/vista.jpg 636w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Con ese patr\u00f3n, no han tardado en aparecer una serie de patolog\u00edas, reales, pero tambi\u00e9n mitos y afirmaciones que s\u00f3lo son verdades a medias.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h3 data-textannotation-id=\"49aadf2191dd0f5e0cf3fd05682d072f\">La teor\u00eda: qu\u00e9 ocurre en tus ojos cuando miras una pantalla<\/h3>\n<p data-textannotation-id=\"caceb4fd7dda76fc4c19fb2a0d790f73\">Nuestros ojos son, en esencia, dos lentes (lupas, dicho de manera burda) exquisitas que filtran, enfocan y tamizan la luz en su paso desde el exterior hasta nuestras retinas. Ah\u00ed, las ondas de luz excitan una serie de c\u00e9lulas llamadas conos y bastones que recogen la informaci\u00f3n y la transmiten al cerebro.<\/p>\n<p data-textannotation-id=\"ee0077223faa41b89a1b91a3e652f29d\">Cuando estamos mirando a una pantalla, otra parte de nuestros ojos llamada cristalino se encarga, mediante un m\u00fasculo muy peque\u00f1o llamado m\u00fasculo ciliar, de abombarse y formar una lente convergente que nos permite ver de manera n\u00edtida lo que tenemos delante en la pantalla.<\/p>\n<h3 data-textannotation-id=\"69db8328c2eebeee3e1f926eb6881514\">S\u00edntomas y problemas<\/h3>\n<p data-textannotation-id=\"8fbaf72ff9aa85bf0e95091c59ccb4b7\">Un ojo normal, en reposo, est\u00e1 enfocado para ver de lejos. Cuando nos ponemos una pantalla delante, ya sea de un PC o de un tel\u00e9fono, el ojo tiene que hacer un esfuerzo para mantener el enfoque de cerca durante mucho tiempo. Ese esfuerzo puede dar lugar a lo que se conoce como astenopia, o fatiga, del ojo. \u201c<em>La astenopia acomodativa es consecuencia del esfuerzo continuado del ojo para enfocar de manera n\u00edtida lo que tenemos delante\u201d <\/em>explica el doctor Javier G\u00f3mez, Oftalm\u00f3logo \u201c<em>es un proceso parecido al que ocurre cuando aparece la presbicia, conocida tambi\u00e9n como vista cansada, en adultos a partir de 40 a\u00f1os. La acomodaci\u00f3n no funciona del todo bien\u201d.<\/em><\/p>\n<p data-textannotation-id=\"7d7679ca7ae0ef3ba7f79b954a523b0a\">Por otro lado, cuando el ojo est\u00e1 enfocado durante mucho tiempo en algo fijo, como la pantalla de ordenador o de un tel\u00e9fono m\u00f3vil, parpadea mucho menos. \u201c<em>Eso provoca que la l\u00e1grima, que se encarga de humedecer de manera natural el ojo, se distribuya peor, provocando sequedad en el ojo\u201d <\/em>explica el doctor G\u00f3mez.<\/p>\n<p class=\"has-media media-640 has-image\" style=\"text-align: center;\" data-textannotation-id=\"acce7830247448e2cf22522d2f5f6988\"><span class=\"lightBoxWrapper\"><span class=\"img-border\"><a href=\"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2015\/05\/vista2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2234\" src=\"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2015\/05\/vista2-300x157.jpg\" alt=\"vista2\" width=\"300\" height=\"157\" srcset=\"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2015\/05\/vista2-300x157.jpg 300w, https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2015\/05\/vista2.jpg 636w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/span><\/span><\/p>\n<p data-textannotation-id=\"bc42ad8974a3d8e1b1f45396f0b0cffe\">A la sequedad en el ojo hay que a\u00f1adirle adem\u00e1s otra variable. Varios estudios han confirmado que esa sequedad se produce en menor medida cuando miramos a la pantalla de un port\u00e1til que cuando miramos a un televisor o una pantalla que est\u00e9 al altura de los ojos. El efecto particular tiene que ver con la abertura parpebral, la porci\u00f3n de ojo que deja expuesta el p\u00e1rpado. Cuando miramos hacia abajo la superficie es mucho menor, se evapora menos l\u00e1grima de la superficie del ojo y la sequedad de ojo aparece despu\u00e9s, o no aparece.<\/p>\n<p data-textannotation-id=\"6a7defe95225bdc5a4c47be802af9645\">Por \u00faltimo, est\u00e1 la radiaci\u00f3n. La radiaci\u00f3n en sentido f\u00edsico, no nuclear, ni radiactivo ni con cualquiera de los adjetivos sensacionalistas que suelen acompa\u00f1ar la palabra \u201cradiaci\u00f3n\u201d. Cuando estamos mirando la pantalla hay unos <em>rayos <\/em>provocados por una serie de emisores (LEDs, por ejemplo)<em>, <\/em>que <em>irradian <\/em>la luz hasta nuestros ojos. Es una fuente de luz directa hacia ellos. Eso provoca calor, y un calentamiento leve pero sensible en la superficie del ojo que puede acentuar los problemas con la sequedad del ojo.<\/p>\n<p data-textannotation-id=\"377ef3450041a548a06992f8ec854852\">\u201c<em>En la mayor\u00eda de ocasiones, los problemas ocasionados por las pantallas son una mezcla de ambos procesos, el esfuerzo continuo de acomodar el ojo y la sequedad ocular\u201d <\/em>matiza G\u00f3mez.<\/p>\n<h3 data-textannotation-id=\"d23e2c7d2e4fe4af488bd5a7dba71985\">C\u00f3mo tener una buena higiene visual<\/h3>\n<p class=\"has-media media-640 has-image\" style=\"text-align: center;\" data-textannotation-id=\"c5889eec30971b1aa3de381379bff657\"><span class=\"lightBoxWrapper\"><span class=\"img-border\"><a href=\"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2015\/05\/vista3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2233\" src=\"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2015\/05\/vista3-300x171.jpg\" alt=\"vista3\" width=\"300\" height=\"171\" srcset=\"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2015\/05\/vista3-300x171.jpg 300w, https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2015\/05\/vista3.jpg 636w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/span><\/span><\/p>\n<p data-textannotation-id=\"f661bbf289041f8fea7b7993832cf7b7\">Hay una serie de pautas, relativamente sencillas de conseguir, para tener una mejor higiene visual cuando miramos a una pantalla, ya sea un ordenador, un televisor, un tel\u00e9fono m\u00f3vil o una tablet.<\/p>\n<ul>\n<li data-textannotation-id=\"416481ebb17f6319edc7f5074690e2d9\"><strong>Cuida la distancia, y lo que ello implica: <\/strong>Cuanto m\u00e1s cerca estemos de la pantalla m\u00e1s esfuerzo tiene que hacer el ojo para enfocar correctamente el texto. Con monitores de port\u00e1til no suele haber mucho problema, pero el efecto se acent\u00faa con las pantallas de los m\u00f3viles o con los monitores muy grandes, como los de un iMac, por ejemplo. \u201c<em>Normalmente acercamos las pantallas de los m\u00f3viles mucho, mucho m\u00e1s de lo que deber\u00edamos. La distancia ideal son 40 o 50 cent\u00edmetros\u201d <\/em>apunta el doctor G\u00f3mez. Ajustar la resoluci\u00f3n y el tama\u00f1o en los mismos es una buena idea. Cuanto m\u00e1s lejos menos calor y radiaci\u00f3n de la pantalla llega.<\/li>\n<li data-textannotation-id=\"8588f2e4e853609adaebe1ec776f3d8a\"><strong>Iluminaci\u00f3n ambiental: <\/strong>\u201c<em>Cuando hay buena iluminaci\u00f3n la pupila no est\u00e1 tan dilatada y en esas condiciones el m\u00fasculo ciliar no hace tanto esfuerzo para acomodar el ojo<\/em>\u201d matiza. Ya sea con un televisor, con un ordenador o con un tel\u00e9fono (es especialmente recomendable evitar ver la pantalla de un tel\u00e9fono con la habitaci\u00f3n totalmente a oscuras, como ocurre a menudo si lo consultamos desde la cama, por ejemplo), lo ideal es que haya una fuente de iluminaci\u00f3n adicional. Nuestros ojos, gen\u00e9ticamente, est\u00e1n preparados para percibir la luz de manera indirecta, con la luz del sol que rebota en los objetos a nuestro alrededor y no con una fuente directa apuntando a chorro, como ocurre con una pantalla.<\/li>\n<li data-textannotation-id=\"30604698bb67e78dc6c251fd0bacdce6\"><strong>Recuerda parpadear: <\/strong>Al prestar atenci\u00f3n a un objeto parpadeamos menos, mucho menos. De unas 15 veces por minuto de media a unas 5. Ocurre de manera natural e inconsciente, tambi\u00e9n en la lectura, por ejemplo. Pero cuando estamos viendo una pel\u00edcula particularmente interesante, por ejemplo, o jugando a un juego muy emocionante, esa sensaci\u00f3n se acent\u00faa, provocando la sequedad de ojos y dolor de cabeza. Lo mejor es tomar descansos cada cierto tiempo, con 5 minutos basta, y recordar parpadear para humedecer el ojo.<\/li>\n<li data-textannotation-id=\"a591f56aa94d022e8e37e5c3ec759f44\"><strong>Ajustar correctamente el brillo de la pantalla: <\/strong>\u201c<em>Cada vez veo a m\u00e1s gente que para ahorrar bater\u00eda baja dr\u00e1sticamente el brillo de la pantalla<\/em>\u201d apunta el doctor G\u00f3mez \u201c<em>es un error, porque con tan poco brillo el ojo hace mucho m\u00e1s esfuerzo del que deber\u00eda, provocando la fatiga. Y lo mismo al rev\u00e9s, con pantallas sobreiluminadas por la noche cuando deber\u00edan tener un brillo mucho menor<\/em>\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<p><em>Im\u00e1genes: <\/em><a href=\"http:\/\/www.shutterstock.com\/gallery-886945p1.html\" target=\"_blank\">Piotr Krzeslak<\/a>, <a href=\"http:\/\/www.shutterstock.com\/gallery-496018p1.html\" target=\"_blank\">leungchopan<\/a>, <a href=\"http:\/\/www.shutterstock.com\/gallery-3288p1.html\" target=\"_blank\">Photobank gallery<\/a>\/Shutterstock<\/p>\n<p><em>Art\u00edculo original en <strong><a href=\"http:\/\/es.gizmodo.com\/como-te-dana-la-vista-la-pantalla-del-ordenador-y-como-1704743784\" target=\"_blank\">gizmodo.com<\/a><\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pasar una cantidad importante del d\u00eda mirando a una pantalla forma parte de la realidad de muchas personas, incluido el que suscribe. Con ese patr\u00f3n, no han tardado en aparecer una serie de patolog\u00edas, reales, pero tambi\u00e9n mitos y afirmaciones que s\u00f3lo son verdades a medias.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[73],"tags":[],"class_list":["post-2231","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-informacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2231","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2231"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2231\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2231"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2231"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/diocesanos.es\/blogs\/equipotic\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2231"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}