febrero 5

Snapchat, los peligros de la aplicación que más gusta a los adolescentes

Snapchat es la aplicación de moda entre los más jóvenes de la casa. Su secreto: permite que los usuarios envíen imágenes o vídeos que desaparecen para siempre, sin dejar huella. 

 snapchat

¿Qué distingue “Snapchat” del resto? La supuesta “autodestrucción” del mensaje a los pocos segundos. Al abrir la utilidad, el emisor puede realizar una fotografía con su móvil y elegir a qué contactos la manda. Una vez el receptor recibe la fotografía y la ve, solo dispone de 10 segundos para seguir viéndola, pasado ese tiempo la fotografía desaparece.

La aplicación fue creada, en principio, para que los jóvenes (y no tan jóvenes) pudiesen mandarse fotografías de tonterías sin trascendencia y que éstas no pudiesen ser posteriormente reenviadas sin control. Las típicas fotos de chicas o chicos sacando la lengua a la cámara o de “estamos aquí” con la entrada a una discoteca de fondo.

¿Qué peligro conlleva Snapchat?

1.- Dificulta de manera notable el control parental de las comunicaciones de los menores. Sí, los menores tienen también derecho a la intimidad y al secreto de comunicaciones pero los padres no solo tienen el derecho de controlar las actividades de sus hijos, sino también la obligación de hacerlo.

 En ningún caso proponemos que no se respete el derecho a la intimidad de los menores, pero sí debemos advertir a los padres que, en caso de necesidad, esta aplicación dificultará mucho que puedan ejercer algún tipo de control sobre las comunicaciones de sus hijos.

2.- La sensación irreal de privacidad. Pensar que las fotografías que mandamos solo van a tener una vida de 10 segundos y que no podrán ser reenviadas puede llevar a animar a los menores a mandar fotografías salidas de tono a contactos sin pensárselo tanto.

Hoy en día ya se conocen los peligros de enviar fotografías y vídeos de manera incontrolada por la red, ha habido ya infinidad de casos conocidos. Aun así, estos casos seguirán dándose puesto que tanto adolescentes como enamorados, y no hablemos si se dan ambos factores a la vez, se encuentran inundados de hormonas que les dificultan actuar de manera racional, menospreciando los peligros y las consecuencias a largo plazo de sus actos y tomando decisiones de manera más compulsiva de lo habitual.

Ahora viene el problema. El uso de Snapchat nogarantiza que los mensajes no se puedan guardar ni que no puedan ser distribuidos de manera descontrolada. Una simple captura de pantalla o una fotografía de la pantalla del móvil receptor con un segundo móvil o cámara, y Adiós a la “autodestrucción”.

En nuestro país aun no es masiva la implantación de esta aplicación, aunque cada día cobra más fuerza, y, de no hacer nada , dentro de poco empezarán a aparecer los problemas.

Esta utilidad es un cebo perfecto para pedófilos a la caza de fotos íntimas de menores. Con un perfil falso y sus cuatro discursos de “tu eres especial” conseguirán que los menores les envíen fotografías pensando “total desaparecerán en 10 segundos” cuando eso es completamente irreal.

También ex parejas con las que se ha practicado el “sexting” pueden usar las capturas tomadas para chantajear al fotografiado o vengarse de supuestas ofensas.

Hoy en día quien manda una fotografía a través de internet algo subida de tono ya sabe a lo que se expone, o debería saberlo, pero aplicaciones como esta dicen cambiar las “reglas del juego” cuando en realidad el juego sigue igual. No nos cansemos de repetirlo, los que envías por internet pasa de estar bajo tu control a estar bajo el control de otros y las relaciones entre personas no son algo estable.

Contra el mal uso de diversas aplicaciones,al fin y al cabo la función original no es mala, solo podemos luchar desde la información. Hay que formar a padres, maestros y diversos agentes sociales sobre el uso de las nuevas tecnologías para que éstos puedan trasmitir los conocimientos correctos a los menores.

Fuente: http://www.omniaveritas.com/

 



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Publicado 5 febrero, 2016 por convivenciapvi in category "Sin categoría